Reflexiones sobre el juego que todos deseamos diseñar

Una característica habitual de cualquier gamer (casual, hardcore, etc) es tener en mente el juego perfecto, el que llegará para definir el camino de la industria y que nos librará de la mediocridad de juegos que tenemos que soportar cada año (franquicias sobretodo).
El problema de ese sueño es que somos lo suficientemente celosos como para compartirlo, lo ponemos en un pedestal y dificilmente es aterrizado como un proyecto viable. Aunado a eso tenemos una infinidad de libros que te dicen cómo debes de iniciarte en el campo del diseño de juegos en los cuales las primeras páginas están pobladas con frases como “pon los pies en la tierra” o “se coherente en tu diseño”.
No se ustedes pero después de leer tanto acerca del tema termino asqueado de consejos que lo unico que logran es que el diseñador principiante se ponga barreras y no explote al máximo su capacidad creativa. Estoy de acuerdo que también se debe pensar como productor, en la plata que se necesita para asegurar la realización de un proyecto sin embargo eso no es motivo para que tengamos que subirnos al tren de “lo que vende” y abandonar el camino de “lo que divierte”.
¿Por qué detenernos? Dejemos que las ideas fluyan, llenemos los pizarrones de ellas porque inevitablemente llegaremos a un final placentero. Eso me recuerda a mis clases de Visualización Creativa: una incansable lluvia de ideas en la pizarra de las cuales surgen un sinfin de variantes para enfrentar un problema y de ahí se analizan los caminos más viables. Si nos limitamos desde un inicio entonces no seremos capaces de ver eso que los demás no comprenden o han experimentado, no seremos capaces de hacer “eso que nadie ha hecho”.
La próxima vez que tengas una idea (o diez) acerca de cómo debería ser el juego que desbanque a Gears of War de las listas de popularidad escríbelo, define sus características, ponte en los zapatos del videojugador y pregúntate tres cosas básicas:
- ¿Quién soy?
- ¿Qué trato de obtener?
- ¿Cuáles son mis alternativas para obtenerlo?
Piensa en múltiples opciones para cada respuesta. Tal vez eres sobreviviente de un desastre nuclear, tienes pésimo caracter y una afición por los tatuajes que te ha obligado a viajar por lo que resta del mundo hasta encontrar al único tatuador tradicional que vive secuestrado por una horda de alienígenas que solo pueden sobrevivir a bajas temperaturas.
Eres demasiado lento para recargar un revólver pero tal vez lo suficientemente fuerte como para cargar el cañón de un Panzer. Puede que no sobrevivas a lo frío del entorno pero si formas un grupo con personas de otras razas que te permitan hacerte de implantes específicos, es probable que dures al menos cinco o diez minutos en la intemperie.
Puede que no sean los tatuajes lo que busques, o que tengas que descender al infierno, que se yo. No te limites, deja que fluyan las ideas y una vez que termines todo realiza mapas donde se interconecten todas las variantes. Seguro que dos o cinco no aplicarán y serán desechadas pero eso no lo sabrás hasta que tengas todas las cartas sobre la mesa.
Al final te darás cuenta que pensaste decenas de posibles juegos en una sesión. La mejor forma de realizar algo diferente es pensando diferente y el primer paso es deshacerte de cualquier prejuicio que nuble tu capacidad creativa.
